martes, 28 de abril de 2020

Los costes del trabajo invisible no remunerado: cuidados y limpieza. Un análisis crítico

 


Los costes del trabajo invisible no remunerado: cuidados y limpieza. Un análisis crítico



La Situación De La Mujer En Los Problemas Socio-Sanitarios

Máster en Problemas Sociales

2020-03-10

Celia R. M. 

Nota: 8/10


Introducción

María Ángeles Durán Heras, doctora en Ciencias Políticas, fundadora del Instituto de Estudios de la Mujer, catedrática de Sociología Económica, expresidenta de la Federación Española de Sociología, miembro del comité Ejecutivo de la International Sociological Association, profesora de Investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y poseedora de varios premios; sintetiza en “El valor del Tiempo ¿Cuántas horas te faltan al día?” y “Los costes invisibles de la enfermedad” las consecuencias del trabajo no remunerado sobre el cuidado del hogar y de personas dependientes como es el caso de los ancianos, los niños, los enfermos y las personas con diversidad funcional. Unas consecuencias que recaen sobre todo en la familia y concretamente en la mujer.
Utilizando una base científica, bien documentada y con datos extraídos de varias fuentes secundarias (mayoritariamente macroencuestas) redacta de forma sencilla  y divulgativa un trabajo de investigación con el objetivo de ser utilizado para el análisis socioeconómico y político sobre las necesidades de la sociedad española, y sobre las situaciones de desigualdad y dependencia originadas por los cambios en las condiciones demográficas y tecnologías. Lo cual implica una innovación ideológica  y técnica, pues desvela los mecanismos sociales de distribución estructural de las cargas colectivas que supuestamente recaen sobre el Estado. 

El aspecto revolucionario que implica el análisis de Durán aparece claramente en el libro El valor del Tiempo, ¿Cuántas horas te faltan al día? Pues al final del libro, en la página 279 hace una alegoría al manifiesto comunista “Si este libro fuese un manifiesto terminaría con una frase energética, que incitase a la movilización de todos/as los que se sienten expropiados del uso del tiempo. Algo así como <<¡Expropiados del tiempo, uníos!>>”  mostrando que la ciencia sociológica no puede ser únicamente teórica, sino que esta enlazada con la práctica y con el ideario subjetivo del investigador o grupo de investigadores que se plasma en los objetivos que se quieren alcanzar y los cambios prácticos que derivaran de dicho análisis teórico, más explicativo que activo, el para qué investigar la sociedad o aspectos de ésta muestra una ideología, en este caso, un enfoque revolucionario de cambio de la estructura social en cuanto al trabajo no remunerado, un enfoque que de hecho comparto.

Bases de datos de la síntesis de ambos libros

La metodología y herramientas estadísticas utilizadas son de gran importancia tanto para verificar las proyecciones de futuro como para el análisis de los datos pasados en cuento a pilares de ambos libros. 

 Durán utiliza, como ya se ha mencionado, varias encuestas para sustentar las conclusiones y descripciones de ambas investigaciones, entre ellas encontramos: La encuesta sobre el Uso del Tiempo realizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el año 2003 y Encuesta del Instituto Nacional de Estadística del 2003 en el caso del primer libro, Mientras que en el segundo son más numerosas y diversas: Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Minusvalías del Instituto Nacional de Estadística en 1986; Encuesta de Nuevas Demandas Sociales del CSIC en 1990; Encuesta sobre Discapacidades y Estado de Salud del INE en 1999; Encuestas del CIRES 1990-1996; Encuesta de Salud y Cultura Sanitaria del CIRES en 1990; Encuesta sobre Uso del Tiempo del CIRES en 1991; Encuesta Demográfica de la Comunidad de Madrid en 1991; Encuesta sobre Ética Social del CIRES en 1992; Encuesta sobre Familia y Uso del Tiempo del CIRES en 1993; Las Encuestas sobre Demandas Sociales Vinculadas al Cuidado de la salud del CSIC en 1993; Encuesta sobre Salud del CIRES en 1994; Encuesta sobre Ayuda Informal a las Personas Mayores del CIS en 1994; Encuesta sobre los Mayores del CIRES en 1995; Encuesta de Morbilidad Hospitalaria del INE en 1995; Encuesta sobre Actividades no Remuneradas del CSIC en 1995; Encuesta sobre Uso del Tiempo del CIRES en 1996;  Encuesta sobre Ahorro, Familia y Vejez del CIRES en 1996; Encuesta Continua de Presupuestos Familiares del INE en 1998; Encuesta de Bienestar Social de la ONCE en 1996-1997; Encuesta sobre Trabajo no Remunerado en la Comunidad de Madrid del CSIC en 1998; Encuesta de Población Activa del INE; Contabilidad Nacional de España y Las Encuestas Nacionales de Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo de varios años hasta 1997.

Como puede observarse, la investigación está vertebrada en grandes encuestas que permiten la máxima aproximación a la realidad social, por lo que las hipótesis, proyecciones y conclusiones son de una elevada calidad y coherencia.


Análisis de los datos y las proyecciones

Como se puede contemplar, los datos manejados son de hace, aproximadamente, veinte años, con lo que las conclusiones de aquel entonces no pueden aplicarse totalmente a la actualidad, pues la sociedad va evolucionando, sobre todo en una época de grandes avances tecnológicos y ruptura de valores tradicionales, un ejemplo de ello es la ausencia de las redes sociales en el libro El valor del Tiempo con respecto a la utilización de internet dentro del tiempo libre o como devorador de éste, pues se sabe que existe un aumento del tiempo dedicado a las redes sociales que conforman al mismo tiempo zonas de referencia, de obtención de información y de opinión pública. 

He echado un vistazo a una tabla sintética de la Encuesta del Instituto Nacional de Estadística sobre el uso del tiempo, pero en lugar de coger los datos del 2003, he prestado atención a la comparativa entre éstos y los que corresponden al 2009 y 2010. La evolución 2003-2010 muestra un cambio hacia una mayor utilización del tiempo en cuidados personales, estudios, hogar y familia, aficiones e informática y medios de comunicación, mientras que se reduce en el trabajo remunerado, la vida social y las actividades deportivas. Esta trayectoria seguramente este motivada por el creciente paro producto de la crisis económica del 2007 con expectativas de poder superarse con el nivel de estudios. No obstante, aunque se trate de datos más actualizados, siguen refiriéndose a un pasado, concretamente a una realidad de hace unos diez años y faltaría analizar la trayectoria ocurrida durante esta década. 

Otra de las encuestas sobre el Uso del Tiempo  es la realizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el año 2017 que también dista de la del 2003 que se presenta en el libro con datos como los siguientes (ambas tablas del CIS), aunque continua en alza el uso de la televisión, la radio, la lectura, el deporte y la música como bien indica Durán.

 

En ambas encuestas se muestra un punto de inflexión con la llegada de la crisis económica más reciente, tanto a nivel de empleo del tiempo (se reduce el empleo del tiempo en trabajo remunerado) como en el deseo o dedicación en el tiempo de ocio (aumenta el dedicado a la familia) y es que, aunque la familia se veía atacada con los nuevos avances sociales, económicos y culturales, concretamente al descargarla del cuidado del hogar entendido como reparto de roles por tradición, fuente de supervivencia económica y cuidados por enfermedad o dependencia de otro tipo. La llegada de la crisis y de los recortes en presupuestos públicos, lejos de desintegrarla como se había previsto, la han fortalecido, convirtiéndola en casi la única estructura que parece soportar el peso de las personas con necesidad de cuidados, dependientes de otros adultos para ciertas tareas, ya sea puntualmente, o de media y larga duración.

Respecto al segundo libro, Los costes invisibles de la enfermedad, es interesante analizar las proyecciones a futuro sobre todo en lo referente al aumento de las personas dependientes debido a la mayor esperanza de vida, en la que se verá predominantemente el sexo femenino, con un descenso de la natalidad y una mayor demanda de cuidados.
Según los datos del INE de hombres y mujeres de nacionalidad española entre 2013 y 2015, el descenso de la población en todas las edades hasta los 40-44 años es predomínate, a partir de esta edad, la población aumenta, especialmente en las mujeres, cuya demanda de cuidados en el futuro implicará una cantidad de recursos humanos alta en comparación con otros periodos y con el porcentaje de población capaz de ofrecerlos. Sin embargo, la población extranjera en ese mismo periodo disminuye en ambos sexos y en todos los rangos de edad, con lo que, si no se produce un aumento desde el 2015 al 2019, la hipótesis de que sea la población extranjera la que sustente a la tercera edad es poco esperanzadora. 

Este hecho refuerza los datos de Durán en cuanto a quién se le debe encargar la responsabilidad de ofrecer los cuidados necesarios de los sectores de población más dependientes, puesto que tal como se reduce en servicios públicos y la familia se refuerza como reacción a esta situación, la población no puede, y cada vez menos, absorber la demanda de cuidados por ella misma, siendo que continua cargándola en mayor grado la mujer, al igual que presentaba María Ángeles en sus investigaciones de hace veinte años, pues los datos consultados en el INE sobre 2016 no arrojan una desviación de tal trayectoria, siendo más de la mitad de las cuidadoras mujeres con la mayor diferencia entre sexos en la edad de 45 a 64 años (un 64% de mujeres se encargan del cuidado de personas dependientes) y equilibrándose a partir de los 65 años (51% mujeres y 49%hombres).

Es decir, la natalidad y la inmigración disminuyen mientras que aumenta la esperanza de vida, lo que implica un aumento de personas dependientes en un futuro, sin contabilizar los casos de enfermedades crónicas o personas con diversidad funcional; al mismo tiempo que se reducen los recursos humanos para atender estas nuevas necesidades sociales.


















Conclusiones

Con los datos, hipótesis y conclusiones de ambas lecturas y todo el conocimiento anterior me lanzo a formular la hipótesis de que, en caso de no poder absorberse la demanda de cuidados por parte del Estado, incluyendo la Seguridad Social, ayudas económicas y otros recursos; la probabilidad de empobrecimiento y desigualdad social es muy alta. 

Cada vez hay más familias que sobreviven en los bordes de la pobreza, acechadas por el paro, los trabajos precarios, los recortes de los servicios públicos…. Encontrando una alternativa en la familia, que vuelve a cargar el peso que debería de administrar el Estado como representación colectiva. Dentro de la familia, la mujer ha tenido culturalmente un rol asignado durante los años del franquismo y posteriores que ha dejado una huella persistente en el imaginario colectivo y normas de actuación aprendidas que, junto con la situación precaria del ámbito laboral sobre todo para el sexo femenino en cuanto a que resulta poco rentable en la empresa privada por condiciones biológicas como los embarazos y por la falta de estrategias sociales o colectivas para estas situaciones como serian las guarderías públicas cercanas a los puestos de trabajo o subvencionas por la empresa privada que ofrezcan un horario adaptado que permita la conciliación familia y trabajo; empujan indirectamente a que la mujer tome, en la mayoría de los casos, su antiguo rol hogareño, retrocediendo en su avance por emanciparse y desarrollarse en otros aspectos de su vida. 

Además, cabe decir que aquellas familias de clase media-alta, que cada vez son menos, si pueden costearse recursos que otras familias no pueden, como es el caso de seguros privados, personal remunerado para el cuidado de ancianos, personas dependientes o niños, así como residencias, academias, guarderías… 

Por tanto, son las familias más humildes las que sufren en mayor grado los efectos negativos de los recortes en ayudas sociales y servicios públicos, orquestando un panorama desalentador, de deterioro de las cuidadoras, dificultades económicas derivadas y un círculo dañino de retroceso en calidad de vida. 

Dentro de esta línea de desigualdad social, el Tercer Sector ofrece un rayo esperanzador, puesto que las organizaciones no lucrativas nacidas de las necesidades desabastecidas que ha dejado la caída del Estado de Bienestar, se han convertido poco a poco en una alternativa a éste, de acción colectiva que permite dar un respiro en un paso intermedio entre el voluntariado, la solidaridad, la profesionalización tenue que va germinando y el trabajo remunerado. 

La ironía del avance científico y tecnológico al tiempo que se retrocede en solidaridad, servicios públicos y calidad de vida, es un hecho. 

Parece que hemos llegado a un punto de inflexión, de ruptura que precede a una nueva forma de organización social, de estructura social que ha de analizar las necesidades de la sociedad para dar respuesta a las mismas desde otras formas de relaciones sociales, de trabajo y de producción. Los costes invisibles del trabajo social no remunerado no pueden ni deben recaer sobre una minoría siendo un fenómeno social, sino que deben ser abarcadas en colectividad, diseminando la carga para ofrecer equitativas posibilidades a todos los individuos que en ella se encuentran y es hacia este horizonte al que, en mi opinión (más o menos acertada) debe ir dirigida la investigación social.













Bibliografía
-      Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). (2017, junio). BARÓMETRO DE JUNIO 2017. Nº3179 [Comunicado de prensa]. Recuperado 10 marzo, 2020, de http://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=14404

-      Durán Heras Mª A., El valor del tiempo, Espasa, Madrid, 2007.

-      Durán Heras Mª A., Los costes invisibles de la enfermedad, Fundación BBVA, Madrid, 2003.

-      INE base / Sociedad / Nivel, calidad y condiciones de vida / Índice de Precios de Consumo. (s.f.). Recuperado 10 marzo, 2020, de https://www.ine.es/jaxi/Tabla.htm?path=/t25/e447/a2009-2010/p02/l0/

-      Sección prensa / Encuesta de Empleo del Tiempo (EET). (s.f.). Recuperado 10 marzo, 2020, de https://www.ine.es/prensa/eet_prensa.htm