domingo, 19 de abril de 2020

Exclusión social, democracia y ciudadanía económica. La libertad de los iguales





  • El contexto de exclusión social nos remite al concepto paralelo de ciudadanía y a la propia cuestión central de la democracia: se conectan la desigualdad, el trabajo y la democracia en el análisis de la exclusión social que exige la necesidad de avanzar hacia una nueva fase de desarrollo, que permita superar el riesgo de la exclusión social (la etapa de la ciudadanía económica).

 Democracia y ciudadanía: la libertad de los iguales.
  •   Democracia y ciudadanía.
o   Desde la perspectiva política de los países occidentales, la conquista de la democracia ha sido un episodio que ha implicado procesos vitales y maneras de estar y de formar parte de la sociedad que se han ido alejando de las pautas de las monarquías agrarias absolutistas.
o   Para el común de los mortales, las conquistas de la democracia han sido conquistas igualitarias: ha sido experimentada como el derecho de participar en la elección de los gobernantes y como la oportunidad de no vivir subyugados ni dominados (en su sentido más profundo la democracia connota igualdad).
- Para lograr este objetivo hay que tener presente que la libertad tiene unas dimensiones sociológicas que se conectan con la existencia de pautas democráticas y sistemáticas en diferentes ambistos de la vida social: en las organizaciones civiles, en el trabajo, en las instituciones y en la calle.
-Para muchas personas esta malla de pautas y practicas sociales de carácter democrático e igualitario tienen un carácter inmediato y vivido, constituyendo uno de los elementos que más se valoran.
-(Marshall) expansión de la ciudadanía, como u proceso de conquista de diferentes estadios de progreso democrático que se contemplan en 3 grandes etapas:
s  La ciudadanía civil: se correspondió con la transición desde las sociedades agrarias tradicionales a las sociedades industriales capitalistas, cuando las necesidades jurídicas y económicas del nuevo orden evidenciaron la necesidad de un marco más amplio de derechos de naturaleza eminentemente jurídica que llevaron a la proclamación de los derechos fundamentales de la persona y al establecimiento de mecanismos de voto censitario.
s  La ciudadanía política: la mayor complejidad de las sociedades industriales suscitó nuevas exigencias jurídicas y políticas (sindicatos, partidos de masas, corrientes culturales e ideologías, democráticas, etc.) se desarrolló la noción de ciudadanía política, se conquisto el sufragio universal, surgieron los grandes partidos de masas y se conformaron los Estados de Derecho Modernos.
s  La ciudadanía social:
Ø  Definición: forma de enriquecer la sustancia concreta de la vida civilizada mediante una reducción general de los riesgos y la inseguridad, mediante una “igualación de todos los niveles (minismos de bienestar económico y seguridad para todos)
Ø  Mayor sensibilidad ante los problemas sociales y el protagonismo ascendente de los sindicatos y los grandes partidos de raíz obrera explicitaron la necesidad de completar y equilibrar la democracia liberal establecida, en un sentido más social, que permitiera una distribución razonablemente equitativa de los recursos y de las oportunidades vitales.
Ø  Etapa de evolución hacia la ciudadanía social y a nivel práctico tomo cuerpo en el modelo de Estado de Bienestar.
Ø  Implicó un significativo contraste superado respecto al anterior modelo de democracia liberal al que quieren retornar los políticos neoliberales.
o   De acuerdo con esta lógica evolutiva, la actual revolución tecnológica hace necesario un nuevo desarrollo de la democracia que pueden dar respuesta a los retos y exigencias de la etapa histórica emergente.
  •  Libertad e igualdad.
o   El grado  optimo de libertad alcanzable: aquel que se puede lograr entre ciudadanos lo más iguales entre sí en un contexto compatible con el propio mantenimiento de un régimen de libertades.
- La experiencia histórica demuestra que aun es mucho lo que se puede progresar en esta dirección y que las democracias avanzadas pueden adoptarse bastantes medidas que conduzcan a niveles mayores de igualdad entre los ciudadanos. En igualdad real de derechos, equiparación razonable de niveles de vida, igualdad de oportunidades educativas, posibilidades laborales (en un marco compatible con el reconocimiento de los meritos, los esfuerzos y el espíritu de iniciativa) y, en definitiva, en una optimización general de las perspectivas vitales. 
-La libertad practica a la que debe aspirarse en una democracia madura es una libertad entre seres razonablemente iguales, tanto cultural como socialmente y para la puesta en práctica de sus capacidades efectivas de influir en el curso social.
o   Quien padece en una situación de exclusión social acaba estándolo también a nivel político.
o   En los inicios del siglo XXI se perfila un punto de inflexión negativo en el curso del progreso político y social: tal regresión está dando lugar a problemas de articulación y de funcionalidad económica y política.
  •  La espiral desigualitaria.
o   En el actual ciclo histórico se están abriendo grandes oportunidades derivadas de la revolución tecnológica que nos puede permitir hacer frente en mejores condiciones a retos invertebrados de nuestra especie: la lucha contra las enfermedades y el dolor, la posibilidad de acabar con el hambre, con las necesidades y con las grandes carencias, la superación de las fatigas y las largas jornadas laborales, la eliminación de muchas incomodidades e inseguridades, etc.
o   Las vivencias y las impresiones de muchos ciudadanos revelan que la mayoría de la población está muy preocupada por el problema del trabajo, por las dificultades para encontrar empleos decentes y de calidad, por la carestía de la vivienda, el déficit de servicios. Etc. que contrastan radicalmente con el exultante mensaje de optimismo que se proclama desde las altas esferas del poder establecido.
Los indicadores de desigualdad internacional que ofrecen los Informes sobre Desarrollo Humano de la ONU (PNUD) tienen su correlato, a nivel nacional, en los datos que muestran un aumento de las desigualdades de renta, sobre todo en los países más ricos, especialmente en Estados Unidos y Reino Unido.
-En España casi el 20% de la población tiene ingresos por debajo del nivel de pobreza, mientras los casos de exclusión social tienden a aumentar: el clima de deterioro social se ve influido especialmente por los procesos de precarización laboral, que están poniendo en cuestión los criterios de igualdad de todos ante las leyes (laborales en este caso). De esta forma, los jóvenes, las mujeres, las personas con cualificaciones más bajas y menos demandadas, los emigrantes y otros sectores socialmente infraposicionados, se están viendo sometidos a peores condiciones laborales y a niveles de ingresos y estatus más deteriorados.
s  La tasa de actividad entre las mujeres apenas supera el 40%.
s  El paro juvenil es dos veces y medio superior que entre los mayores de 55 años y el subempleo cuatro veces y media superior. El 53% de los jóvenes  afortunados que han encontrado trabajo tienen empleos temporales, y el 60% de los empleados en empresas de trabajo temporal son menores de 30 años.
s  El 50% de la población activa, según datos oficiales, se encuentra en paro o en condiciones laborales precarias.
s  Los trabajadores temporales, según datos del Ministerio de Trabajo, han llegado a representar un tercio de la población activa ocupada.
o   Nos encontramos ante una dinámica de precarización socio-laboral que esta conduciendo a un aumento de la exclusión social, a medida que determinadas prácticas regresivas tienda a extenderse y que más personas se ven atrapadas en las redes de vulnerabilidad social, mientras que los gastos sociales tienden a decaer año tras año.
  •  Dualización social y fracturas políticas.
o   Mientras bastantes personas se encuentran ante un curso deteriorado y aumentan los indicadores de desigualdad y de exclusión social, el sector de población al que le “va bien” está entrando en una dinámica de consumos cada vez más ostentoso y más insostenible.
o   A nivel internacional la situación es bastante peor según el Informe de Desarrollo Humano de la ONU de 2002.
-  Solamente el 10% de la población más rica del país más rico del planeta (Estados Unidos) concreta en sus manos tanta riqueza como el 43% de toda la humanidad.
-  Solo el 2% de la población más rica del mundo “tiene una renta equivalente a lo que recibe el 57% más pobre.
-  Caso extremo de desigualdad implícito en las condiciones de hambre y desnutrición que afectan a 842 millones de seres humanos mientras en los países desarrollados sobran alimentos y aumentan los casos de obesidad y los niveles de colesterol.
-  Las muertes por hambre, la pobreza extrema y la mortandad por SIDA y otras enfermedades resultan hechos especialmente agraviantes en un mundo en el que tenemos suficientes medios de información para saber qué está ocurriendo en cualquier lugar y en el que contamos con una medicina avanzada y unos medios técnicos que nos permitirían atajar el problema del hambre y hacer frente con mayor dignidad y eficacia a las enfermedades y epidemias.
-  Entre los países que ahora están en retroceso se encuentran naciones muy populosas como la India, Indonesia, Pakistán, Nigeria y Sudán.
-  En los mismos años en los que se logró secuenciar el Genoma Humano, se clonaron seres vivos y se situaron fuera de la atmosfera prodigiosas estaciones espaciales, mucha gente moría en África sin atención medica, mientras grandes empresas multinacionales farmacéuticas estaban pleiteando por cobrar los royalties de las medicinas contra el SIDA.
o   En las condiciones actuales, para mantener los niveles de consumo de una pequeña parte de la población es necesario que persista una estructura social bastante desigualitaria: la grave contradicción de fondo que se plantea entre los intereses y las ambiciones de una parte minoritaria de la sociedad y las necesidades de muchas personas y las mismas exigencias de equilibrio y progreso de los sistemas sociales explican buena parte de lo que esta ocurriendo en las sociedades de principios del siglo XXI.
o   El precio que las sociedades están pagando por esta dinámica de apropiación económica y de vicarización política es muy grande, y sus efectos se están manifestando en forma de deterioro de instituciones sociales básicas:
- La familia: cada vez menos jóvenes se podrán casar o emparejarse establemente.
-  De tendencias demográficas inquietantes: nacen menos niños y las pirámides de población envejecen
-  Deterioro de la política: crisis de credibilidad de los partidos, control y empobrecimiento de la información, aumento de la abstención y de la desimplicacion ciudadana, etc.
-  Otras derivas sociales erosivas: espirales de violencia y delincuencia, difucsion de climas de inseguridad, etc.
o   Para que las primeras etapas de “distanciamiento” y “contestación” social den paso a nuevas fases en las que se formulen “propuestas” más concretas y articuladas se necesitaran previamente procesos más amplios de contestación critica a lo que ocurre ( forma similar a la que se produjo con el movimiento sindical durante el ciclo de despique de las sociedades industriales)


Una cuarta etapa en el desarrollo de la ciudadanía y la democracia. 

  • La democracia no es un proceso cerrado y concluido:
o   El objetivo de armonizar y ajustar en mayor grado los ideales de libertad y de igualdad no debe verse como una cuestión teórica sino que es un asunto eminentemente práctico que se conecta directamente con las experiencias cotidianas de millones de seres humanos que padecen los efectos de las desigualdades.
o   Las reformas deben ir hacia  la profundización y extensión de las oportunidades participativas de una manera bien articulada
  • Si queremos que el proceso humanizado y equiparado no se detenga, resulta necesario caminar hacia el establecimiento de las condiciones jurídicas, políticas y socioeconómicas que afiancen también la noción de una ciudadanía económica.
 Ciudadanía económica. 

  •   La solución al actual curso social fragmentador no debe plantearse solo en términos de intentar ofrecer unos “ingresos garantizados” sino en términos de proporcionar una actividad socialmente útil: la alternativa al problema de una ciudadanía decaída no es una ciudadanía subvencionada sino una iniciativa política que genere las condiciones propicias para que todo ciudadano tenga unas oportunidades de desempeñar una tarea e su sociedad, para la que pueda prepararse con motivación en sus años de estudio y proporcione un nivel de ingresos en concordancia con el nivel de riqueza y desarrollo de su sociedad y con el esfuerzo personal en su tarea social (criterios de equidad y reciprocidad).
  •   Los aspectos centrales a considerar en la conquista de la “ciudadanía económica”: garantías y oportunidades que existen para tener una actividad laboral en el sistema productivo, en el sector público, en el ámbito de nuevas actividades que propicie la revolución tecnológica y las enormes oportunidades de crear riqueza que genera, así como nuevas actividades en la esfera social y política como consecuencia del desarrollo de la democracia postliberal.
  • Una cuestión clave en la buena organización futura de las actividades económicas y sociales es la que se relaciona con la necesidad de ajustar los tiempos laborales “requeridos” a las posibilidades y las exigencias del sistema productivo (bastante diferentes a las que existían en los periodos previos a la robotización y la automatización avanzada).
  •   El objetivo que debemos plantearnos es una resocialización general de lo económico, que permita superar equilibradamente las tendencias actuales hacia la privatización y la apropiación extrema: para lograrlo se requieren de recursos y garantías en un  orden civilizado no puede dejarse al mero albur de la lógica de mercado o de las alternancias políticas. Se trata de algo tan básico e insustituible que debe formar parte del contrato social democrático, de las reglas básicas que regulan la vida social y política.
o   La transición hacia las sociedades tecnológicas avanzadas plantea la necesidad de una nueva actualización del contrato social y político básico: en esta nueva definición sociopolítica, la noción de ciudadanía económica debe jugar un papel similar al que desempeño en el anterior ciclo de evolución la idea de ciudadanía social.
o   La democracia no es una flor salvaje nacida de la lógica de mercado, sino el resultado del despliegue práctico de una voluntad política explicita que no puede decaer.

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